Acuerdo de París: Una visión general
El Acuerdo de París es un tratado internacional adoptado en diciembre de 2015 durante la COP21, bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Su objetivo central es enfrentar el cambio climático reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero, adaptándose a los efectos adversos del cambio climático, y apoyando a los países vulnerables con financiamiento, transferencia tecnológica y fortalecimiento de capacidades.
Puntos clave
Limitar el calentamiento promedio global muy por debajo de los 2 °C respecto a los niveles preindustriales, e intentar que no supere 1.5 °C.
Cada país debe presentar Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés), que son sus compromisos voluntarios para reducir emisiones y adaptarse.
El Acuerdo incluye compromisos de transparencia, monitoreo y revisión periódica (cada 5 años), para que las metas se vuelvan progresivamente más ambiciosas.
Apoyo a países en desarrollo: financiamiento climático, capacidad técnica, transferencia de tecnologías.
¿Sigue vigente hoy?
Sí, el Acuerdo de París sigue perfectamente vigente. Algunos hechos recientes que lo demuestran:
No tiene fecha de caducidad; está diseñado como un marco a largo plazo, con obligaciones y reportes que los países deben cumplir continuamente.
Se mantiene el ciclo de revisión de NDCs, y muchos países han actualizado sus compromisos.
Existen mecanismos establecidos para la transparencia, informes sobre mitigación, adaptación, financiamiento, etc.
Se realizan evaluaciones globales («balanza mundial», global stocktake) para medir los progresos colectivos y ajustar las estrategias.
Aunque los compromisos actuales en conjunto no aseguran que se cumplirá la meta de 1.5 °C si no se intensifican los esfuerzos, el Acuerdo sigue siendo la herramienta legal y política global vigente para coordinar la respuesta al cambio climático.
Perú y el Acuerdo de París: avances, retos y situación actual
Perú forma parte del Acuerdo de París desde 2016, cuando lo ratificó. A continuación, cómo está cumpliendo sus compromisos, qué ha avanzado, y cuáles son sus principales desafíos.
✅ Avances de Perú
NDC revisada y compromiso de mitigación
En diciembre de 2020, Perú presentó una versión revisada de su NDC.
Aumentó su meta de mitigación: de un 30 % de reducción de emisiones frente al escenario de línea base (BAU, business as usual) hasta 2030, a 40 % si cuenta con apoyo internacional. UNDP Climate Promise+1
En términos absolutos, se puso límite de no exceder 179 millones de toneladas de CO₂ equivalente para 2030.
Adaptación más ambiciosa y nuevas áreas incluidas
Además de las áreas tradicionales (agua, agricultura, pesca, bosques, salud), la NDC revisada incorpora prioridades nuevas como turismo y transporte.
Enfoques de equidad: género, interculturalidad, intergeneracional han sido considerados en la planificación.
Marco legal y regulatorio
Ley Marco de Cambio Climático: establece responsabilidades, coordinación entre gobiernos central, regionales y locales, y da marco para estrategias de mitigación y adaptación.
Inventario nacional de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) actualizado para algunos años recientes — por ejemplo, 2019. international-climate-initiative.com+2Gizmodo+2
Proyectos operativos y fortalecimiento institucional
Proyectos financiados con cooperación internacional (como la GIZ / IKI) para mejorar capacidades técnicas en adaptación, mitigación, reporte y monitoreo, tanto a nivel nacional como subnacional. Gizmodo
Desarrollo de instrumentos para eficiencia energética (auditorías, etiquetas, estándares) y medidas de eficiencia en iluminación pública u otros servicios del sector público. international-climate-initiative.com+1
Transparencia y reporte
Perú ha presentado informes como el Primer Informe Bienal de Transparencia (BTR-1), donde reporta avances, necesidades de financiamiento y los desafíos pendientes para lograr los objetivos de su NDC.
⚠️ Retos y brechas pendientes
Financiamiento
Se estima que entre 2024-2030 Perú requerirá alrededor de S/ 186.296 millones (≈ USD 50.215 millones) para llevar a cabo las medidas climáticas de mitigación y adaptación de su NDC.
Hay una necesidad de movilizar tanto recursos internos como apoyo externo, y aun no está claro cómo se obtendrán todos esos fondos.
Sectores críticos con debilidades persistentes
El sector de uso de la tierra, cambio de uso de la tierra y silvicultura (LULUCF) es responsable del ~48 % de las emisiones nacionales de GEI.
El sector energético, transporte y la deforestación ilegal siguen siendo grandes emisores y contienen retos estructurales.
Ambición vs lo necesario para 1.5 °C
Según la organización Climate Action Tracker, las políticas y compromisos actuales de Perú son evaluadas como “Insuficientes” (“Insufficient”) para alinearse con los objetivos más ambiciosos del Acuerdo de París (especialmente con el objetivo de 1.5 °C).
También se señala que, aunque hay compromiso de neutralidad de carbono para 2050, hasta ahora la información es incompleta para evaluar plenamente esa meta.
Implementación efectiva
Algunos instrumentos legales están implementados, pero se necesita una mayor capacidad técnica, institucionalidad, coordinación entre niveles de gobierno y actores no estatales.
Muchas políticas están en desarrollo o fase de diseño más que ejecutándose plenamente.
Necesidad de nuevas metas para 2035 y transparencia futura
Como en muchos otros países, aún no se han comunicado metas claras más allá de 2030 (o planes suficientes para 2035).
Detalles sobre las estrategias de mediano y largo plazo (neutralidad, emisiones netas, compensaciones, sumideros de carbono) necesitan mayor definición.
El Acuerdo de París sigue siendo una herramienta vigente y esencial para coordinar los esfuerzos globales frente al cambio climático. Perú ha dado pasos importantes: aumentando sus metas, mejorando sus NDCs, estableciendo marcos legales, reportando avances, y participando en proyectos de cooperación internacional.
Sin embargo, aún hay brechas relevantes que hay que cerrar si se quiere cumplir con lo que se ha prometido, y aún más si el objetivo es alinearse con la meta de 1.5 °C. Financiamiento suficiente, implementación concreta, reducción efectiva de deforestación ilegal y buenas políticas en sectores emisores críticos serán claves.
